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Ser capaz de hacer política es, muchas veces, un auténtico esfuerzo.

Categorizar, discriminar, estancar, separar, reflexionar y decidir el voto (¡Como si el voto fuera libre e individual!) en el Pleno es un proceso que debe responder a los pormenores específicos del tema tratado. ¿Y cómo se toma la decisión de votar una u otra cosa en el pleno? En mi humilde opinión dos han de ser los factores que determinen esta postura: La legalidad y tus compromisos electorales. Aplicar la legalidad es algo preceptivo, pese a que nos duela muchas veces por lo injusto de la misma; somos garantes de este sistema político que nos ha elegido en tanto que no lo cambiemos. Debemos votar de acuerdo a la legalidad. Por otro lado, a la hora de votar, es, o debería ser preceptivo aplicar tus compromisos electorales.

“¿Subirá el IVA?” preguntaba un desesperado Rubalcaba a un pre-presidente Rajoy allá por 2011. Rajoy, pragmático conocedor de sus “pre-insidias”. no se atrevió a contestar. El que calla otorga.

Aplicar las promesas de campaña está sobrevalorado. El programa político y las promesas de campaña son como el sexo “prometer hasta meter”. Por eso, a la hora de votar, los actuales políticos solo se rigen, cuando lo hacen, por la legalidad; todo lo demás responde a intereses partidistas, clientelares o personales.

El pasado viernes 31 de julio, se esperaba un punto en el orden del día sobre animalismo, una moción de IU-Ganemos Villarrobledo. Esta moción, presentada 15 días antes del pleno, cumpliendo todos los plazos, fue apartada del mismo por una serie de catastróficas triquiñuelas burocráticas. En definitiva, la citada moción no fue incluida en el orden del día y, por tanto, no se esperaba debate sobre la misma.

El portavoz de IU-Ganemos y yo mismo hablamos sobre esto mismo ese día y vimos la posibilidad de que este la plantease como asunto de urgencia. Así lo hizo. Para los que desconozcáis el concepto “Asunto de Urgencia”, supone una herramienta que permite a cualquier grupo político llevar a Pleno un punto sin que este esté previamente considerado; la condición para su debate es que el propio pleno, en votación, lo considere “de urgencia”. Así acaeció, el Portavoz de IU-Ganemos presentó, como asunto de urgencia, su moción animalista que venía a regular el maltrato animal en Villarrobledo prohibiéndolo como tal.

2 votos a favor de la urgencia
18 votos en contra de la urgencia

PP y PSOE, o PPSOE como algunos lo llaman, votaron en bloque contra los derechos animales, avocando a Villarrobledo a una sanguinaria matanza de toros en las próximas fiestas locales. ¿Era un asunto de urgencia? La urgencia viene determinada por el sentido animalista de quien lo siente y la proximidad de la citada “festividad”. Parar la sin razón taurina, entre otras sin razones, antes de derramar una gota de sangre más era, sin dudarlo, urgente.

Decía al comienzo de esta entrada lo de los compromisos electorales por una razón sencilla, bien sencilla. El PSOE puede hacer gala de lo que guste, estamos acostumbrados a su falta de ética en algunos aspectos, pero este alcalde, don Alberto González, se comprometió con quien les escribe a lo que sigue:

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Festejos y participación ciudadana: Punto 5 “No financiar festejos donde se produzca maltrato animal”

Se me ocurren dos opciones, o Alberto no leyó lo que firmaba o simplemente firmaba a conciencia de pasárselo por el arco del triunfo. Una (otra) decepción en cualquier caso.

Alberto y, en consecuencia todo su grupo municipal, votaron en contra de debatir, con urgencia, sobre maltrato animal. Estamos marcando pautas y premisas para esta legislatura y son realmente desalentadoras. “El Cambio con Alberto”

Menudos Animales.

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